Lo que más me convenció fue cómo desaparecieron esos rollitos de la espalda que tanto me molestaban con mis blusas. Mi silueta se ve lisa al instante y el encaje es precioso, no parece una faja. Es demasiado práctico y me siento más segura.
Valeria Bazán
Se lo regalé a mi esposa porque siempre la veía sufriendo con los alambres de sus otros brasieres. Ahora no usa otro; dice que el soporte en la espalda le ha quitado un peso de encima y la veo caminar con mucha más confianza. ¡Quedé como un rey!
Javier Farfán
A mis 58 años, abrochar el brasier por atrás ya era un problema. El cierre frontal de DivaBack me cambió la vida y el soporte en X realmente me ayuda a no estar encorvada. Me ahorra dolores de espalda y me veo mucho mejor.